El Programa MAPS es un programa de planificación bajo el Programa de Subvención en Bloque para el Desarrollo Comunitario de Mitigación (CDBG-MIT, por sus siglas en inglés). A través de MAPS, se busca organizar, analizar y mejorar la política pública de Puerto Rico relacionada con la mitigación de riesgos, adaptación, resiliencia y recuperación ante desastres para proponer su integración e implementación efectiva. Como parte de estos esfuerzos, MAPS busca armonizar el sector gubernamental, social y ambiental para que Puerto Rico esté mejor preparado ante el impacto de peligros y desastres.
Una política pública es una decisión o un conjunto de decisiones para los cuales el gobierno establece reglas, leyes, programas o acciones, y separa fondos (a nivel municipal, estatal o federal) para abordar y solucionar un problema o asunto que afecta a la sociedad.
Adaptación: Capacidad de ajuste de los sistemas y espacios naturales o humanos a los impactos de los peligros. Este proceso permite moderar los daños o aprovechar sus aspectos beneficiosos (Adaptado de la Ley Núm. 33-2019, conocida como Ley de Mitigación, Adaptación y Resiliencia al Cambio Climático de Puerto Rico).
Mitigación: Actividades que aumentan la resiliencia y reducen o eliminan el riesgo de lesiones y pérdida de vidas, daños y pérdida de propiedad, y dificultades ante los impactos de peligros y desastres (Departamento de la Vivienda de Puerto Rico, 2024. Plan de Acción CDBG-MIT, v.4, pág. 4).
Resiliencia: Capacidad de prepararse y planificar, absorber, recuperarse y adaptarse mejor ante los impactos de los peligros actuales o futuros de manera oportuna y eficiente, incluyendo la restauración y el mejoramiento de estas funciones. Cabe destacar que, el concepto de resiliencia no solo considera el regreso a condiciones previas al impacto, sino también medidas que mejoren las condiciones existentes (Cutter, S. L., Ash, K. D., & Emrich, C. T. (2016). Urban-Rural Differences in Disaster Resilience. Annals of the American Association of Geographers, 106(6), 1236–1252. http://www.jstor.org/stable/45387670).
El objetivo de las recomendaciones es mejorar el marco de política pública de Puerto Rico, para alinear y fortalecer la implementación de las acciones relacionadas con la mitigación de riesgos, adaptación y resiliencia. Esto, con el propósito de tener una política más eficiente, responsable y responsiva a las necesidades actuales y futuras de Puerto Rico ante peligros y desastres.
Al fortalecer la política pública relacionada con la mitigación de riesgos, adaptación y resiliencia, las comunidades estarán mejor preparadas para enfrentar, resistir, recuperarse y adaptarse a los impactos de los peligros y eventos extremos, como huracanes, inundaciones, terremotos, entre otros. Esto permitirá lograr mayor seguridad, reducir pérdidas de vidas y propiedades, contar con infraestructura más resistente y fortalecer la confianza de la población en las instituciones.
La participación ciudadana permite que diferentes grupos, entre estos, las agencias gubernamentales, la legislatura, los municipios, la academia, los grupos profesionales, las organizaciones sin fines de lucro, las comunidades, entre otros, expresen sus necesidades y preocupaciones, asegurando que las recomendaciones de política pública incorporen el insumo y la realidad local.
Además del proceso de participación ciudadana, el Programa MAPS incorpora estrategias para analizar e identificar recomendaciones para mejorar la política pública relacionada con la mitigación de riesgos, adaptación, resiliencia y recuperación ante desastres. Entre estas se aplicó:
Análisis de brechas (“Gap Analysis”): Es una técnica que compara la situación actual de la política pública con la situación deseada. En este caso, se revisan leyes, órdenes ejecutivas, reglamentos, planes y resoluciones para identificar lo que falta o lo que debe mejorarse en la política pública de Puerto Rico para fortalecer la mitigación de riesgos, adaptación y resiliencia.
En conjunto, estas metodologías permiten identificar lagunas en los instrumentos de política pública y proponer acciones correctivas. Esto asegura que las políticas públicas estén alineadas con la adaptación, mitigación de riesgos y el fortalecimiento de la resiliencia en Puerto Rico.
FEMA define las Líneas Vitales Comunitarias como la red de infraestructura, recursos y servicios indispensables para sostener la salud, la seguridad pública y el bienestar económico de una comunidad antes, durante y después de un desastre.
Las Líneas Vitales Comunitarias se dividen en ocho (8) sectores críticos: 1) Seguridad y Protección; 2) Alimento, Agua y Refugio; 3) Salud y Medicina; 4) Energía; 5) Transportación; 6) Materiales Peligrosos; 7) Comunicaciones; y 8) Sistemas de Agua.
Las líneas vitales comunitarias de FEMA se utilizan como marco de referencia para guiar el análisis y organizar las recomendaciones de política pública identificadas mediante el Programa MAPS. Específicamente, el Programa MAPS aplica este concepto para identificar y dividir las recomendaciones que inciden en las siguientes líneas:
1) todas las líneas vitales comunitarias; 2) seguridad y protección; 3) energía; 4) alimento, agua y refugio; 5) transportación; 6) sistemas de agua; 7) materiales peligrosos; 8) salud y medicina; y 9) comunicaciones.
El Programa MAPS se distingue de otros esfuerzos porque se enfoca en analizar instrumentos de política pública de Puerto Rico (ej. leyes, órdenes ejecutivas, reglamentos, planes y resoluciones) relacionados con la mitigación de riesgos, adaptación y resiliencia, para proponer su alineación e integración. El análisis se enfoca en la identificación de brechas legales, administrativas y técnicas, para proponer recomendaciones basadas en evidencia.
Lo que hace único al Programa MAPS es:
Si tiene alguna duda o pregunta sobre el Programa MAPS, puede escribirnos a: maps@onestopcareerpr.org.
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